Sara y Hugo · 12 de junio de 2027
180 invitados, ceremonia civil en el jardín. Calculado con tu tarifa de 2027 y listo para enviar.
Un equipo de agentes que atiende a tus clientes por WhatsApp y correo con el saber y el estilo de tu casa, lleva la agenda y las fichas, sigue cada presupuesto y reparte el trabajo. Tu equipo recupera sus horas y cada cliente recibe la misma atención un martes por la mañana que un sábado a medianoche.
Aprende tu manera de hacer: tus precios, tus condiciones, tu forma de contar la casa. Cada oficio tiene su agente y todos comparten la misma memoria, así que lo que se habla por WhatsApp a medianoche está en la ficha a la mañana siguiente.
Responde por WhatsApp a cualquier hora y deja preparadas las respuestas del correo, con tus fechas, tus precios y tu estilo. Y te avisa cuando conviene que entres tú.
Reservas, visitas, clases y reuniones. Sabe qué está ocupado y qué queda libre, y lo cuenta como lo contarías tú: «para septiembre quedan dos viernes».
Cada cliente, cada conversación y cada acuerdo, en su ficha. Quien entra mañana de guardia sabe lo mismo que quien estuvo hoy.
Cada presupuesto enviado recibe dos toques como mucho, a los 4 y a los 12 días, con el mensaje listo para tu visto bueno. A las ocho semanas se da por cerrado.
Asigna cada servicio a la persona libre, le pide confirmación por WhatsApp y reasigna cuando hace falta. Y lo que falta en cada fecha, como los seguros de los proveedores, llega a quien lo lleva con una semana de margen.
Conoce tu catálogo y tus márgenes, y propone cuando mejor encaja: si el sábado da sol y 32°, sugiere sombrillas.
Cada señal tiene su plazo y, cuando vence, el aviso llega a quien la lleva. En las escuelas de kite de Brasil, además, cobra por Pix y lleva la caja de cada instructor.
Cada mañana, en tu móvil: qué pasó ayer, qué espera tu visto bueno y qué viene hoy.
Tres conversaciones de muestra en el WhatsApp de una finca. Junto a cada una, lo que el sistema va dejando hecho por dentro mientras tu cliente solo ve una respuesta amable.
El asistente responde con lo que está escrito en tu manual y en tu calendario. Las peticiones fuera de él, los presupuestos, los seguimientos, los extras y las respuestas de correo llegan a tu bandeja listos para aprobar, editar o rechazar con un toque.
Cada oficio tiene su horario y se activa o se pausa por separado. Pruébala: es la de la derecha. Y así es el panel de cada día.
180 invitados, ceremonia civil en el jardín. Calculado con tu tarifa de 2027 y listo para enviar.
Previsión de 32° a la hora del cóctel. Propuesta preparada para la pareja: 2.000 € + IVA.
Presupuesto de 31.900 € enviado hace 12 días. Mensaje preparado para tu visto bueno.
Cada casa atiende a su manera, y esa manera es lo que tus clientes pagan. Por eso munthos se implanta como se hace un traje: se toman medidas, se corta y se prueba contigo delante.
Una conversación larga contigo y con tu equipo: cómo atendéis, qué respondéis siempre, dónde se van las horas.
Tus precios, tus condiciones y las respuestas de la casa, por escrito. Es lo que el sistema aprende, y es tuyo.
Tu WhatsApp, tu correo y tu CRM: Odoo en lectura y escritura, Holded en lectura. Si llevas los clientes en una hoja de cálculo, la importamos el primer día.
Las respuestas salen con tu manual y lo demás espera en tu bandeja. En unas cuatro semanas está trabajando a tu lado.
Los oficios son los mismos; el manual es el tuyo. Así trabaja en dos de los sectores para los que ya está escrito.
Clínicas, despachos, estudios, escuelas, hostelería: si tu negocio vive de atender bien, el sistema se escribe con tu manual.
Hablemos de tu negocio →munthos lo firma Enri, arquitecto y fundador de LIVEN, el estudio que ha documentado más de 3.000 bodas. Cada regla del sistema viene de atender clientes de verdad: consultas a medianoche, presupuestos que seguir, proveedores que coordinar y un equipo que reparte su tiempo.
La lista de tus clientes es tuya y te la llevas entera cuando quieras. Antes de llegar a la inteligencia artificial, el nombre, el teléfono y el correo que constan en la ficha de cada cliente, los teléfonos, correos, DNI e IBAN que aparecen en el texto y las menciones de salud que se reconocen, como las alergias, se sustituyen por claves, que se restauran a la vuelta.
Vemos cómo entra hoy una consulta en tu negocio y cuántas horas puede devolverle el sistema a tu equipo. Con tus números.
Enri · fundador de munthos · hello@munthos.com